Conectividad y digitalización de la logística inhouse

Artículo publicado en la revista Supply.net en su edición 75 (Noviembre de 2018) | Autor: Christian Massaguer

 

Hace ya algunos años que se empezó a hablar de la Industria 4.0; inicialmente con bastante cautela, debido al desconocimiento e incerteza sobre lo que podía implicar una nueva revolución en la industria, pero poco a poco el concepto fue fraguando. Había cientos de artículos en LinkedIn, era el tema principal en las conferencias del sector y se organizaban eventos específicos y centrados en este ámbito. Uno de los aspectos que solía analizarse era cómo iba a afectar esta cuarta revolución industrial en la logística interna, un debate lógico teniendo en cuenta que en el sector de la logística el 80% de las operaciones son manuales, por lo que a priori es una de las actividades con mayor recorrido.

En ese momento, mezcla de incerteza y entusiasmo, expertos y profesionales del sector apuntaban que nuevas tecnologías como los robots colaborativos, drones, tecnologías para las operaciones de picking (pick2voice, pick2light) o nuevos modelos de AGV iban a tomar el mundo de la logística inhouse. Aquellos que recorremos la industria diariamente vemos que, si además de considerar a las principales empresas de un sector (OEMs en el caso del sector de la automoción) incluimos también a los proveedores de nivel 1 y a los de nivel 2,  tras varios años desde la irrupción de la Industria 4.0 unas pocas de estas tecnologías tienen una presencia residual, mientras que la presencia del resto es inexistente.

Ciertamente, para que el grueso del mercado adopte una tecnología, ésta debe contar con un grado de madurez avanzado ya que salvo las empresas más visionarias (aquellas que están dispuestas a asumir el riesgo de una inversión a cambio de obtener una hipotética mejora radical en productividad y/o servicio al cliente), la mayoría de empresas no quiere actuar como betatester de una tecnología emergente sino que quiere disponer de una solución contrastada y con referencias, a poder ser en empresas de su mismo sector, que le aporte una mejora competitiva desde el primer momento; de ahí que el proceso de penetración de una tecnología en el mercado sea, en general, un proceso que lleva su tiempo. Así pues deberemos seguir expectantes para ver si estas tecnologías consiguen, al fin, conquistar el mercado mayoritario.

Pese a lo expuesto en el párrafo anterior, se considera que el principal motivo por el que estas nuevas tecnologías no han conquistado la logística inhouse es debido a la complejidad de este tipo de operaciones.

Aunque en algunas empresas ya se está revirtiendo, tradicionalmente la logística siempre ha sido una actividad que ha ido a remolque de la producción. En cierto modo, es comprensible dado que uno puede pensar que el core business de una empresa está en el producto que ésta desarrolla, produce o ensambla, pero esto, junto con unos layouts de fábrica diseñados exclusivamente considerando las restricciones y necesidades de producción, han dado como fruto unos procesos de logística interna muy manuales, con bajos niveles de estandarización y que requieren una flexibilidad y/o adaptación a las variación considerables lo que da como resultado pocas opciones de automatización.

Lo cierto es que esta automatización no es, ni mucho menos, la única vía para aumentar la eficiencia logística; es más, es evidente que antes de poder disponer de una fábrica inteligente y con un alto grado de automatización, la empresa debe haber superado una etapa previa de la digitalización de sus procesos que, en el caso de la logística inhouse permitiría:

En primer lugar, reducir o eliminar todo tipo de ineficiencias mediante la conexión de todos los participantes y actores involucrados en estas actividades, es decir, que exista una vía de comunicación directa que agilice el flujo de información a tiempo real entre la oficina técnica, responsables de logística interna y almacén, operarios, carretilleros, reponedores y treneros e incluso los transportistas que acuden a cargar y descargar materiales. Si se dotara al carretillero de una Tablet u otro terminal similar, éste podría recibir, a tiempo real, la información referente a en qué momento se debe aprovisionar/retirar materiales de un puesto de trabajo o bien si un transportista ha llegado a las instalaciones y por lo tanto se puede iniciar las carga de la expedición.

En segundo lugar, automatizar procesos administrativos y eliminar tareas repetitivas que requieren de recursos humanos que podrían dedicar su tiempo a otras actividades que aporten valor a la compañía.

Por último, y no menos importante, permite recoger datos de campo que proporcionen indicadores de rendimiento para su análisis y mejora continua de procesos como p.e.: el OEE logístico, la saturación de los recursos, la tiempo de dedicación a cada una de las actividades, etc.

Carretilla con una Tablet rugerizada montada y nuestro software Bbig

Si con una logística digitalizada ya se alcanzan incrementos de eficiencia importantes (los primeros casos hacen referencia a entre un 15 y un 30%), imaginemos el resultado si, como bien plantea la base de la Industria 4.0, integramos este tipo de sistemas informáticos con los principales softwares presentes en una industria: ERP, MES y WMS. Crear esta estructura de intercambio de información permitiría no sólo indicarle al recurso logístico si hay una necesidad que atender, sino complementar la información con:

  • En el caso de la retirada/aprovisionamiento de material de un puesto de trabajo el momento exacto en que se requiere según el avance de producción gobernado por el sistema MES (eliminando la intervención del operario de producción), qué materiales se deben reaprovisionar en base a la estructura de producto definida en el ERP, y en qué ubicación del almacén se pueden encontrar gracias a la información que proporciona el WMS.
  • En el caso de la carga de una Expedición, proporcionar el detalle del contenido de la Expedición de acuerdo a la información contenida en el ERP, así como la ubicación en la que encontrar cada contenedor/etiqueta según el WMS.

Como resultado, el incremento de la eficiencia en estas operaciones es mucho mayor y además generan un impacto en otros procesos (como un incremento de la productividad de los operarios entorno al 2-4%.).Con estos resultados, la capacidad para adaptarse a cualquier operativa y la necesidad de aumentar la eficiencia en la logística interna, el mercado y las empresas están recibiendo de buen grado y se están decantando por incorporar este tipo de tecnología entre sus sistemas IT para ganar así un incremento de competitividad.

En ITK hemos estado trabajando en esta idea desde hace ya algunos años y que finalmente hemos conseguido materializarla en nuestrosoftware Bbig. Contamos ya con nuestras primeras implantaciones en el mercado y el pasado mes de junio fue una de las novedades que presentamos  en el Salón Internacional de la Logística.

Síguenos en: